Somos Radicea
Los platos que cocinamos y comemos a diario contienen los ingredientes de nuestro pasado y nuestro presente: nuestra identidad, nuestro lugar en la sociedad y el lugar de nuestra comunidad en el mundo.
Para nosotros, la comida es un vínculo esencial en la cadena de la existencia: la sustancia misma de los ecosistemas que los seres humanos han intentado dominar durante siglos.
Creemos que “somos lo que comemos” y que nuestro contacto más íntimo con la naturaleza ocurre cuando comemos. Por eso unimos a productores biodinámicos, regenerativos y ecológicos con chefs de autor y narradores locales.
En Radicea organizamos talleres en la finca, paseos interpretativos y banquetes temáticos de cocina de autor. Cada experiencia es un viaje de la tierra al alma que atraviesa el gusto, la palabra y el paisaje.
Lord Northclifte, el gran magnate de la prensa británica, solía decirles a sus periodistas que cuatro eran los temas que garantizaban un interés perdurable en los lectores: delincuencia, amor, dinero y comida. Solo el último es fundamental, verdaderamente imprescindible y universal. La delincuencia despierta un interés minoritario, incluso en las sociedades peor reguladas. Es posible imaginar una economía sin dinero y reproducción sin amor, pero no puede haber vida sin comida.